miércoles, 27 de mayo de 2015

No eras tú, soy yo

No soy de echar las culpas a nadie,
ya lo sabrás, no sé,
creo que si echas balones fuera
al final quien no juega eres tú.

Ya ves, manías que matan como dormir poco,
por debajo de las posibilidades
y encima de los sueños,
por todo eso del vértigo a ras de despertador.

Y pensar, qué manía y -joder- si pienso.

Te tengo perdida entre algún recuerdo
diciendo que no, que no todo el rato,
pero que quizás luego, sí, luego quizás.

Valentía de inútiles es creer en el futuro.

sábado, 23 de mayo de 2015

Si ella

Ilustración de Jesús Azuaga
Me da igual si ella quiere mirar por encima del hombro a la vida,
hacer un corte de mangas a mi pasado sin querer ningún futuro,
correr media maratón hacia ninguna parte y contra nadie
sólo si vuelve a mirar con esa fuerza que hace de sus párpados guillotinas.

No tendrá mayor importancia que cuando nieva poco sobre mojado,
que cuando llueve en el mar o se incendia el desierto,
que una revolución que no empieza en las mentes,
el hecho de que mayo se nos va a volver bisiesto si la sigo pensando.

Me sirve lo mismo que un analfabeto encargado de mecanografiar,
que un faro en pleno Madrid,
que las promesas de un político en campaña,
que ella y yo coincidamos circunstancias, 
tiempo, espacio y no vida.

domingo, 17 de mayo de 2015

Casi nadie

No he viajado mucho, vaya,
sólo un par de países solo,
no he aprendido demasiado
ni recorrido largas distancias
sobre otro cuerpo, digo.

Si es que hablamos de viajar.

No he hablado muchos idiomas
y creo que bien me valdría
más saber escuchar el propio
que dedicar mi vida a sucumbir
descubriendo otros.

A ver qué entendemos por entender.

Me suelen preguntar que qué hago
y acostumbro a cuestionarme
qué me hace feliz entre lo que hago
para así, como el niño que actúa en mí,
dejar el resto con disimulo.

Y casi siempre muy poca vergüenza.

domingo, 3 de mayo de 2015

Soluciones

Mi problema principal fue
que nos sentimos diferente
y nos fijamos más en el diferente
que en el sentirnos.

Mirábamos en direcciones opuestas
sin ver en ello una oportunidad
para cruzar nuestras miradas
y a saber qué.

Pasamos poco tiempo juntos
pero siempre fue el suficiente
para saber que estaríamos mejor
no estando, ni siendo, ni nada parecido.