martes, 21 de abril de 2015

Las manos chicas

Hacía muchas cosas pero nunca veía de lo que se ocupaba sino todo lo que lo que podría llegar a realizar o estar haciendo más. Llenaba folios de tareas, las iba tachando y tras ello los desechaba. Podrías preguntar al desmemoriado que qué hacía y contestaría una cosa distinta cada vez.
En la escuela, la oficina, la calle, en su casa siempre se encontraba haciendo, pensando hacer o sólo pensando, a veces. Pero las personas se le acercaban en cualquier sitio que se encontrase y le pedían que hiciese esto o lo otro, que si podría ayudar en eso o aquello, que si se prestaría a estar allí o allá para echar una mano.