domingo, 22 de marzo de 2015

¿Por qué no?

Coinciden
tus ojos vidriosos y mi voz quebradiza,
se acaban mezclando cuatro de los cinco
sentidos, contrarios, me falta el tacto.

Imaginar futuros contigo es deporte de riesgo.

Es la primera vez que sucede en voz alta
y soñar juntos debe ser lo único mejor
que dormir juntos, peor que cumplirlos.

Que tú te ríes y dicen que habrá eclipses,
ríes y cambian los manuales de antropología,
ríes y desnaufragan los barcos,
sonríes y Plutón consigue atrapar a Proserpina.

Digo que dónde te has metido todo este tiempo,
contestas que qué más dará ya lo demás.
Pisas la calle y da gusto ser parte del mundo,
hablas de futuro y el calendario duda el mes.

Pienso que ojalá no nos olvidemos
y como si lo pudieses oir
deseas que no dejemos ya de recordarnos
y (¿por qué no?) de recorrernos.

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