sábado, 11 de enero de 2014

(La última vez)

Perdona, he estado de viaje,
he saltado otra vez al vacío,
para ello volví a estar en la cumbre
a recordar cuando estuve en la cumbre
y caí, caí otra última vez.

Se que juré no volver a hacerlo
y que no volvería a pensarlo otra vez
y que no volvería a pensarte, otra vez,
pero tú más que nadie sabes
que las promesas se pueden romper.

Quería decirte que me siento orgulloso,
me acordé de ti, solo porque debía decirte
que ya no queda nada de ti en mí,
me acordé solo,
sin ayuda de tu nombre en las señales de tráfico
que me decían que parase
que no podía avanzar sin recordar(te), otra vez.

Podría presumir de volar sin alas
y de disparar sin balas,
de precipitarme y saber amar sin trabas
ahora que te desquiero y ya no existes.

Aunque jode tener que haberme precipitado al vacío
para rencontrarme sin ti,
y solo entonces entender
que nunca estuviste, que nunca fuiste comigo,
y que contigo siempre fue tarde.

Perdona, he estado de viaje,
y me he percatado de que ya estoy bien
sin ti,
y ahora mejor, sin tu recuerdo.

sábado, 4 de enero de 2014

Para luego huir

Cuando quiere besar
besa
y cuando quiere correr
corre
pero cuando debe estar parado
grita.

Le diagnosticaron no haber crecido

demasiado
seguir teniendo
cara de niño
sueños de niño
voz de niño
ideas de niño, a veces,
que se enamoraba, como un niño,
para luego huir de las musas

pero que

bebía como quien había olvidado sin querer
o quien tenía miedo a recordar
o quien temía recordarla
o quien vivía enreversado.

La cuestión es que siempre la culpa
es
de ella, váyanse a saber quién es ella,
de la que no llega y si llega llega tarde,
o de la poesía.

Los poetas son cobardes
viviendo orgullosos entre excusas,

a las que les gusta la poesía
son unas valientes
aunque siempre lleguen tarde, o no lleguen.