miércoles, 31 de julio de 2013

El idioma del idiota

Cerrar los oídos, taparte los ojos,
historia basada en la histeria,
salvar el bulto, escurrir los trastos,
o quizás todo al revés.

Echo de menos la indiferencia del otoño
haciendo de más la patraña del verano,
la sonrisa cínica y los pasos descompasados,
el sudor frío aunque te mueres de calor.

Intentando teñir el gris de gris claro,
asintiendo a mentiras, sin dejar de ser gris,
asistiendo al teatro creyéndote de la historia
no dejando de ser un espectador que es cobrado
por una ilusión tan efímera como el acto que observa.

Se cree la marioneta guionista de sueños
por hacer reír y sonreír a placer,
por creerse héroe para los que le ven,
por desempolvarse de vez en vez
hasta se le olvidan los hilos y se cree libre.

Guarda las formas, mantén la compostura,
haz como si nada aunque pase todo,
guarda las formas que se pierda el contenido.

Pensar de más sabiendo de menos,
es la idea la que cambia al hombre,
porque un idealista nunca pierde sus formas,
porque al iluso le destruyen sus formas.


El idioma del idiota, que actúa, piensa y cree
que todos son como él.

1 comentario:

  1. no es idiota, sólo un poco ingenuo...
    no recuerdo si te lo comenté, pero al leerlo no pude evitar sentirme identificada.
    buen trabajo :).

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