domingo, 24 de junio de 2012

Expiran

Toda la vida aspiran a aspirar,
pero todos acaban expirando.
Es lo normal del que no sabe,
lo que hace y dice, solo entretiene.

Para nada más sirve, se ahogan
en el mar de los males que cuece
entre horas y tiempos pasados,
también venideros, por supuesto.

Pero nunca supongas, ni prejuzgues.
Tampoco juzgues pronto, ni tarde.
Todo a su tiempo, sus momentos,
compás de compases el tiempo.

No me suelo arrepentir de pasados,
ni de altos ni de bajos,
aunque cometí errores muy anchos.
Aunque el errar lo justificaramos.

La tendencia de lo humano
es el correr nuestros fallos,
huimos, nos perdimos hace tiempo
porque el tiempo nos dejó.

Repara en no parar jamás,
no cansarte, tampoco cansar.
Porque hacen falta más locos
que medicres estan sobrando.

Menos gente que busque
Más gente que encuentre

lunes, 18 de junio de 2012

Más menos

Menos piedras, menos palos,
más palabras, más ideas.
Más realidad emocionante
para tanta ficción aburrida.

Más cultura, más libros,
más cine, más cines,
más músicos y poetas.
Más apostar, menos deliberar.

Más apoyo al débil,
menos divinizar a los hombres.
Respetar a quién no respeta,
apostar por crecer, no limitar.

Menos cuentas, más infinitos
para infinitud de personas
que buscan la felicidad,
que ni se compra ni se vende.

Menos prejuicios, menos perseguidos.
Más perseguir sueños para soñar más.
Más luchar por los imposibles,
porque nada deja de ser posible.

Nadie tiene la posibilidad de la imposibilidad.

sábado, 16 de junio de 2012

Aún queda

Cuanto derroche de vida
en tus ojos y en miradas.
La primavera se consume,
queda el humo y la nostalgia.

Veo lo que veis, pero siempre,
porque siempre está el pero,
el pero de la inspiración siempre,
siempre gritando, desacordando.

Mi desacuerdo con el mundo,
con el mundo y con sus bailes,
él andando en una dirección
mientras yo corro en la contraria.

Por ser, seré, viviré,
en las hojas de mi arrancadas
que persistirán siempre,
hasta cuando yo no pueda más.

Por si no me queda tanta cuerda,
ya sabes, nada pasa cuando esperas.
Así que menos quejas, menos gritos,
menos rendirse ante lo no vivido.

Por si alguna vez defraudo,
y tampoco me queda tanta cuerda.
Acordaremos que por poder pueda,
acabarse la tinta, pero jamás las ideas.

Todo lo que dices
solo te lo puede quitar el viento.
Todo lo que haces
solo te lo puede quitar el tiempo.

Ya que todo lo que escribes
solo puedes demostrarlo.

domingo, 10 de junio de 2012

Sucede

¿Por qué escribo?
Por ti, que me lees.
Por el que todavía no.
Por el que no sabe que existo.

Por el que corre,
por el que huye,
por los que quieren volar,
y por los que quieren, simplemente.

La gente, sin entenderlo, vive con complejos.
Yo, ser complejo, sigo sin tenerlos.
Tampoco creo en ellos, creo en mi,
en los mios y en lo que me inspira.

Lo que me enseñó a vivir,
pues yo, creo para vivir.
Pues amarga es la existencia
de los que viven sin creer.

Creo que sigo un poco cuerdo,
he acordado conmigo mismo,
el no darme por vencido,
por nada ni por nadie.

No desesperar, nunca desesperar,
aunque las cosas vayan mal,
aunque todo pinte mal.
Pintar yo mismo lo que quiera.

Lo que quiera, será, lo se.
Se querer, se pintar con las palabras,
se bailar con lo que digo,
se escribir en tu rostro la felicidad.

Por todo lo que sucede
con su causa y reacción
como arbol con semilla y fruto

sábado, 9 de junio de 2012

Desahoga

Por si perdiste demasiado el tiempo,
siempre la culpa es del tiempo.
El segundero que no para de correr
justo cuando no sabes donde ir.

Por el susto de cuando encuentras,
a fin de cuentas, siempre estuvimos,
al igual que las miradas, perdidos,
al igual que las ideas que se escapan.

Justo cuando no sabes donde ir,
estás, donde no sabes saber
ni falta que te hace, para saber
ya se ser yo, que no es fácil.

Ya perdí las ganas de perder.
Gané bastante al jugar
con las palabras, y mi ser
al ahogarme en desahogos.

Me peleé conmigo mismo,
y aún me queda medio mundo.
Trincheras en mi cuaderno,
por si el tiempo quiere correr.

¿La vida? Risueña
No para de reir, todo el rato.
Aunque muchos olvidaron
sonreir entre compases.

Allá ellos, nosotros aquí.
Ya no estamos tan perdidos,
aprendiendo a vivir estamos
entre sueños y no tan sueños.

Aprendimos ya a parar el tiempo,
aunque a veces cueste, por si acaso,
tengo litros y más litros
de optimismo en forma de tinta.

Por el pesimismo, tú mismo
Optimiza optimismos

domingo, 3 de junio de 2012

Antecedente

No se hablar de mí
si no escribo dos versos,
no puedo hablar contigo
si no me los releo.

Soy un enfermo
un pordiosero, un olvidado.
Soy la cruz para la cara
la pérdida del que gana.

Soy el pesimismo en tus deganas
la sonrisa del que no ganó jamás.
La portada que promete,
el final que no esperabas.

La alergia en primavera
la inquietud del buen invierno
un insomnio de verano
una pesadilla sin más.

El antecedente a tus peros,
el que no calla ni para,
el que escribe y tacha
sin pautas ni metas.

El que quiere y busca
sin pautas, sin mesura,
el que ansia y encuentra,
con principios sin finales.

Soy de los altos, el bajo.
De los pobres en bienes
pero mi bien son palabras
y el más rico soy yo.

Escribiendo en los insomnios
Para tachar en primaveras