domingo, 7 de octubre de 2012

Rumbos

El rumbo no lo elijo yo,
ojo por ojo no es mi creencia,
si me ofendes perdono,
por ello sonrío hasta sin quererlo.

Porque los ojos no mienten
aunque las personas sí,
mi boca no calla, mis ojos perdidos,
así vivo y viví, sin saber que decir.

No caigo en anzuelos
aunque bajen del cielo
ando con pies de plomo
aunque también tropiezo.

El tiempo va soplando las hojas,
que se van y no vuelven, renacen,
se escriben se tachan, se pierden,
provocan sentimiento sin saber porque.

Con razón de sin razón,
quizás de corazón,
me dejaste sin palabras
y me hiciste sonreír.

¿Pero sabes?
Si quiero te saco los colores, querido otoño.

3 comentarios:

  1. ¿puedo hacer una canción con este texto?

    ResponderEliminar
  2. Lo primero de todo ponte en contacto conmigo por mail o Twitter y lo vemos.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por inaugurar los comentarios del blog, Marcos! yo también tengo ganas de verte y charlar un rato!
    Me gusta tu visión del otoño... una estación que hace volar las hojas de los árboles, para que después se renueven. Sólo es una estación de transición, pero su colorido es precioso, y promete cambios en el paisaje.
    Sigue así, te noto optimista. Ya me contarás!

    ResponderEliminar