sábado, 4 de junio de 2011

A fin de cuentas...

Para evitar problemas
son buenos los riesgos
tambien los dias pares
Que lo digan por television
que te creas que toca
que vivas y no existas
Que no te despiertes 
aunque te levantes
que vueles, no corras
y no llegues tarde
¡ Obedece !
Y claro, no opines
ni contestes
Ver y oir
Tan solo escribir
Tanto escribir que sobran letras
falta papel
Hombre de altos vuelos
¡ Que la poesía es de mujeres...
Y de pobres y borrachos...
Sonrie y pierdete...
Lo divertido es encontrarse
Porque lo escrito ya está
Te toca escribir a ti
ti te tú contigo!
Quiero hacer poesía contigo
Mi mano, nuestro bolígrafo y tus ojos
Solo
Solo quiero un sueño que no se duerma


Como todo, son ciclos... que a cual bola de nieve cada vez se hacen más grandes... y cada vez leeis más, yo escribo más y así así así hasta que no haya que decir.
Pero voy a parar, o quizá no, no lo se... Pero no aseguro escribir tan regularmente como hasta ahora... ¿Por qué? Nuevo ciclo... ¿ El qué ? Ya lo podréis leer
Tengo ganas de empezar, pero no tengo ganas de terminar esto (y no lo haré) , sean cinco, dos, o cien los que lean una entrada... Esto cada vez me gusta más. 
Terminaré con algo...

Esta semana tuve... una experiencia un tanto peculiar, con personas un tanto peculiares, con una mente un tanto peculiar... El mundo y los años desgastan, y ellos han estado en mucho mundo y muchos años... total, que un amigable amigo totalmente desconocido sin venir a cuento me dijo tras enseñarme un texto que habia copiado de un libro de poesía diciendome que lo habia escrito él y viendo que no le miraba totalmente convencido: 
¡Oye, si no lo vas a apreciar no te lo enseño! Tú verás lo que gano yo enseñandote esto...
El hombre anciano y ya un tanto ido, pudo ver en una mirada un gesto de incomprension... algo que no encajaba con lo que él buscaba, y lejos de ofenderse cuidadosamente guardó la hoja, rebuscó en su carpeta y sacó un fragmento del conde de montecristo, la echó un vistazo, sonrió y me dijo: lee.
Me llegó bastante... infeliz era, pero... tenia su escapatoria. Y la ofrecía, y tan gustoso.
Puede irse en dias, meses, años... pude no haberle conocido, puede que sí... Pero guardó cada gesto, guardó cada palabra.

Un día más tarde al despedirme, me acerqué, le dí un buen apretón de manos y le pregunté que como se encontraba, a lo que respondío que como quería que estuviese ( no porque nos fuesemos, sino por estar donde estaba y en su condición, creo que ni se acordaba de mi tras haber estado dos dias hablando y sirviendole la comida y demás...) yo no supe que decir asique simplemente le dije: 
-¡Hombre! Siempre hay razón para sonreir! (Con las manos me dibujé una sonrisa tirandome de los mofletes)
Se rió, me di la vuelta y me empecé a ir, cuando volví a darme la vuelta, sin moverse un milimetro miraba en la misma dirección... con cordura insana y una sonrisa de oreja a oreja.

Ale, ¡ya no os doy más la brasa! Me apetecia escribir y lo he hecho. 
Y es pero que os haya ayudado/gustado... Pero ante todo... Rían al son



me llamo Marcos Pero me apellido Nogales
Mata al folio por no soñar
Escupe a la ilusión por defraudar

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